Áreas profesionales del sector petróleo, gas y energía
El sector de petróleo y gas comprende diferentes actividades industriales, científicas y comerciales. Por eso, sus oportunidades profesionales son más amplias de lo que muchas personas imaginan.

Sector petróleo, gas y energía: ¿dónde puedes trabajar?
Conocer cómo se organiza esta industria, qué maquinaria utiliza y cuáles son sus herramientas tecnológicas permite identificar las especializaciones que pueden relacionarse con los intereses de cada estudiante.
¿Cómo se organiza profesionalmente la industria?
Tradicionalmente, la cadena de valor de petróleo y gas se divide en tres grandes etapas: upstream, midstream y downstream. Cada una reúne actividades, instalaciones, equipos industriales y perfiles profesionales diferentes.
Upstream: exploración y producción
Esta etapa comprende la búsqueda, evaluación, perforación, desarrollo y extracción de hidrocarburos.
Aquí trabajan profesionales de Geología, Geofísica e Ingeniería en Petróleo, además de técnicos de perforación, especialistas en producción e ingenieros de yacimientos.
Durante la exploración se utilizan equipos sísmicos para estudiar las estructuras subterráneas. Por ejemplo, la empresa francesa Sercel desarrolla sistemas de adquisición sísmica como 508XT, que permiten registrar las señales utilizadas para investigar formaciones geológicas.
La información obtenida puede procesarse mediante programas especializados como Geovation de Viridien, empleado para procesar datos sísmicos y generar imágenes que facilitan la interpretación del subsuelo.
Para perforar se necesitan equipos rotativos, tuberías de acero, brocas, bombas de lodo y sistemas de control de presión. La empresa NOV fabrica sistemas Top Drive, que proporcionan la rotación necesaria para perforar, además de otros equipos de automatización y manejo de tuberías.
En la etapa de producción se utilizan separadores de petróleo, gas y agua, válvulas y sistemas de levantamiento artificial. Por ejemplo, Weatherford desarrolla sistemas de bombeo y levantamiento artificial para mantener la producción de pozos cuando su energía natural resulta insuficiente.
El trabajo también requiere software científico. DecisionSpace 365 de Halliburton permite desarrollar estudios del subsuelo, mientras que tNavigator de Rock Flow Dynamics integra modelado geológico y simulación de yacimientos.
Otra alternativa son los simuladores de Computer Modelling Group (CMG), utilizados para estudiar el comportamiento de los reservorios y evaluar distintas estrategias de recuperación de hidrocarburos.
Midstream: transporte y almacenamiento
El midstream comprende actividades relacionadas con el transporte, almacenamiento y acondicionamiento de petróleo y gas.
Sus instalaciones incluyen oleoductos, gasoductos, estaciones de bombeo, plantas compresoras, terminales y grandes tanques de almacenamiento.
Entre los equipos utilizados se encuentran tuberías de acero, bombas centrífugas, compresores, válvulas de control y sensores que permiten medir presión, temperatura y caudal.
Por ejemplo, Baker Hughes fabrica compresores PCL, utilizados en estaciones de transporte de gas para mantener las condiciones necesarias de circulación a través de los ductos.
La medición también es fundamental. La empresa Endress+Hauser desarrolla caudalímetros Coriolis, capaces de medir el flujo másico de líquidos y gases en instalaciones industriales.
La integridad de los ductos requiere inspecciones para detectar corrosión, deformaciones y otros posibles daños. La empresa alemana ROSEN desarrolla herramientas inteligentes de inspección interna, conocidas como pigs instrumentados, que recorren las tuberías y recopilan información sobre su estado.
En cuanto al software, Synergi Gas de DNV permite simular redes de transporte y distribución de gas para estudiar presiones, caudales y alternativas operativas.
En estas actividades trabajan profesionales de Ingeniería Mecánica, Ingeniería Electrónica, mantenimiento, instrumentación, logística y seguridad industrial.
Downstream: refinación y comercialización
Esta etapa incluye la transformación de hidrocarburos en combustibles, lubricantes y otros productos, además de determinadas actividades de distribución y comercialización.
Las refinerías utilizan columnas de destilación, reactores químicos, hornos, intercambiadores de calor, bombas industriales, válvulas y sistemas de refrigeración.
También emplean catalizadores para facilitar determinadas reacciones químicas. Por ejemplo, la empresa danesa Topsoe desarrolla catalizadores de hidrotratamiento utilizados para producir combustibles con bajo contenido de azufre.
Otra empresa del sector es Honeywell UOP, que proporciona tecnologías y materiales catalíticos para diferentes procesos de transformación de hidrocarburos.
Los ingenieros utilizan simuladores como Aspen HYSYS Petroleum Refining de AspenTech, que permite construir modelos de procesos industriales y analizar cómo cambian los resultados ante diferentes condiciones operativas.
La operación de una refinería también depende de sistemas de automatización. Por ejemplo, DeltaV de Emerson permite integrar instrumentos, controladores y estaciones de supervisión.
Estas actividades ofrecen oportunidades para profesionales de Ingeniería Química, ingeniería de procesos, mantenimiento, automatización, control de calidad y seguridad industrial.
Áreas técnicas y digitales
Además de las tres etapas tradicionales, existen especialidades tecnológicas que participan en diferentes actividades de la cadena de valor.
Entre ellas se encuentran automatización industrial, Ciencia de Datos, ciberseguridad, desarrollo de software, gestión de proyectos y mantenimiento predictivo.
Por ejemplo, los sensores instalados en bombas, turbinas y compresores generan información sobre vibraciones, temperaturas y condiciones de funcionamiento. Estos datos pueden utilizarse para identificar anomalías, evaluar el rendimiento y anticipar posibles fallas.
Entre las herramientas disponibles se encuentra Seeq, especializada en análisis de datos industriales y evaluación del comportamiento de procesos.
Para desarrollar e implementar estas soluciones se necesitan profesionales con conocimientos de Ingeniería Informática, estadística, automatización y procesos industriales.
Especializaciones vinculadas con otros proyectos energéticos
Algunos conocimientos desarrollados en petróleo y gas pueden utilizarse en proyectos de energía geotérmica, almacenamiento geológico de CO₂ y almacenamiento subterráneo de gases.
En geotermia se utilizan pozos, tuberías, bombas, intercambiadores de calor y turbinas para aprovechar la energía térmica del subsuelo. Por ejemplo, Ormat desarrolla centrales geotérmicas de ciclo binario, que utilizan el calor de fluidos subterráneos para generar electricidad.
En Islandia, Carbfix desarrolla proyectos de almacenamiento de carbono mediante mineralización. El procedimiento consiste en disolver CO₂ en agua e introducirlo en formaciones rocosas adecuadas, donde reacciona para formar minerales estables.
Estas aplicaciones requieren conocimientos de propiedades de las rocas, comportamiento de fluidos, perforación y procesos térmicos. Por eso, pueden participar profesionales de Geología, Ingeniería en Petróleo e Ingeniería en Energía, con las especializaciones correspondientes.
¿Qué área profesional elegir?
Si te interesa investigar las propiedades de la Tierra, interpretar datos sísmicos y construir modelos del subsuelo, podés explorar Geología, Geofísica o Ingeniería en Petróleo.
Si preferís trabajar con maquinaria, bombas, compresores y sistemas de mantenimiento industrial, puede interesarte Ingeniería Mecánica.
Si disfrutás estudiar reacciones químicas, procesos de separación y transformación de sustancias, considerá Ingeniería Química.
Si tu interés principal es la programación, las simulaciones, la automatización y el análisis de información, investigá Ingeniería Informática o Ciencia de Datos.
La industria energética reúne profesionales que trabajan tanto con equipos físicos como con herramientas digitales. Conocer la maquinaria, los materiales y el software utilizados en cada actividad permite comprender mejor las tareas de sus especialistas y elegir una formación relacionada con tus intereses.